Activo corriente y no corriente

Activo corriente y no corriente

El activo es un término con el que te encontrarás en el ámbito empresarial y contable, y se distingue entre activo corriente y no corriente. Estas distinciones garantizan el funcionamiento y la evaluación financiera de una empresa.

En este artículo se definirán y se mostrará la diferencia entre estos dos tipos de activos, su clasificación, ejemplos y la importancia de cada uno.

¿Qué es el activo corriente o circulante?

El activo corriente o circulante es aquel que representa los recursos y derechos de una empresa, de los cuales se espera que se conviertan en efectivo o se consuman dentro de un año o un ciclo normal de operaciones.

Este tipo de activo es de especial relevancia para aquellas empresas con altos niveles de ventas y gastos. El seguimiento y la gestión adecuada del activo corriente garantiza que la empresa tenga suficiente liquidez para financiar sus operaciones y cumplir con sus obligaciones en el corto plazo, como el pago de salarios y otros gastos operacionales diarios.

Existen varios métodos para evaluar el activo corriente, como el análisis de flujo de efectivo y el análisis de ciclo de conversión de efectivo. El uso de cada uno dependerá del tipo de negocio y la situación financiera que tenga en determinado momento:

  • El análisis de flujo de efectivo se refiere a la evaluación de los movimientos de efectivo que entran y salen de una empresa durante un período de tiempo determinado. Este análisis es útil para las empresas que buscan entender su capacidad para generar efectivo y cómo se están utilizando los recursos financieros. 

De igual manera, puede ayudar a las empresas a identificar tendencias, proyectar futuros flujos de efectivo y tomar decisiones en cuanto a su gestión financiera.

  • El análisis de ciclo de conversión de efectivo se enfoca en el tiempo que transcurre desde que una empresa paga a sus proveedores hasta que recibe el pago de sus clientes. Este ciclo se compone de varios elementos, como el tiempo que se tarda en convertir los inventarios en efectivo y el tiempo que tardan los clientes en pagar las facturas. 

Su objetivo es identificar áreas donde la empresa pueda mejorar su eficiencia y reducir la cantidad de tiempo que los recursos financieros permanecen inmovilizados. Este análisis es especialmente útil para los negocios que venden productos físicos, tienen altos niveles de inventario y cuentas por cobrar.

¿Cómo se clasifica el activo corriente?

El activo corriente se clasifica en cuatro categorías, las cuales se dividen en función de su naturaleza y su capacidad para ser convertidos en efectivo en un corto plazo. El activo corriente se clasifica en: activo corriente disponible, activo corriente exigible, activo corriente realizable y activo corriente diferido. A continuación veremos la definición de cada uno:

Activo corriente disponible

Este tipo de activo corriente incluye el dinero en efectivo y los equivalentes de efectivo que están disponibles inmediatamente para ser utilizados en las operaciones de la empresa, tales como cheques y otros medios de pago, así como los equivalentes de efectivo, como las inversiones a corto plazo y los bonos.

Activo corriente exigible

Se refiere a las obligaciones por cobrar que la empresa tiene en el corto plazo, tales como  documentos por cobrar, cuentas por cobrar, clientes, cuentas personales, remesas en camino, intereses devengados no cobrados, acciones, bonos, y otros similares.

Activo corriente realizable

Este tipo de activo corriente incluye los bienes y derechos que la empresa espera convertir en efectivo en un futuro próximo, tales como las cuentas por cobrar de sus clientes, las inversiones a corto plazo y los inventarios que se espera vender.

Activo corriente diferido

Estos son costos pagados por adelantado por bienes o servicios que la empresa recibirá en el futuro, tales como los gastos pagados por adelantado en publicidad, seguros y los alquileres.

Ejemplos de activos corrientes

Estos cuatro tipos de activos corrientes tienen algunos ejemplos comunes que se pueden encontrar en cualquier empresa. Algunos ejemplos de activos corrientes son:

Caja 

El dinero en efectivo que la empresa tiene en su poder y está disponible para ser usado inmediatamente para el pago de gastos diarios y cualquier otra necesidad de efectivo que pueda surgir.

Cuentas bancarias

Los depósitos en cuentas bancarias se usan para el pago de facturas y otros pagos diarios, así como para transferir dinero a otras cuentas y realizar pagos electrónicos.

Inversiones a corto plazo

Las inversiones a corto plazo se utilizan para generar ganancias adicionales a corto plazo, además de ser una fuente de liquidez adicional en caso de necesidad de efectivo, como ocurre cuando se necesitan financiar gastos imprevistos o cubrir una temporada baja en las ventas.

Cuentas por cobrar

Las cuentas por cobrar hacen referencia al dinero que la empresa espera recibir de sus clientes por las ventas realizadas a crédito. Estas cuentas se usan para financiar las operaciones diarias hasta que se reciban los pagos.

Inventarios

Los inventarios se utilizan para satisfacer la demanda de los clientes y para generar ingresos a través de las ventas. Son una fuente de liquidez adicional en caso de necesidad de efectivo, ya que pueden ser vendidos a corto plazo para obtener fondos adicionales.

¿Qué es el activo no corriente?

El activo no corriente es aquel que no se espera que se convierta en efectivo en el corto plazo, a diferencia del activo corriente que se espera que se convierta en efectivo dentro de los próximos 12 meses. Este tipo de activos se utilizan para generar ingresos a largo plazo y apoyar el crecimiento de la empresa.

En contraposición con el activo corriente que se compone de recursos que se convierten rápidamente en efectivo, el activo no corriente incluye bienes y derechos que se mantienen por períodos más prolongados, como propiedades, maquinaria, patentes y derechos de autor. A menudo esos activos no corrientes garantizan el funcionamiento del negocio y se consideran inversiones a largo plazo.

El activo no corriente también se conoce como activo fijo o inmovilizado y puede clasificarse en activos tangibles e intangibles como veremos en los siguientes párrafos.

¿Cómo se clasifica el activo no corriente?

Es importante mencionar que los activos no corrientes se clasifican en dos categorías principales: activos tangibles y activos intangibles.

A continuación se detallan cada una de estas categorías y algunos ejemplos de activos no corrientes que se incluyen en ellas:

Activos tangibles

Los activos tangibles son bienes físicos que la empresa posee y que se mantienen a largo plazo para apoyar el crecimiento y el funcionamiento del negocio. Estos activos incluyen terrenos, edificios, maquinaria, equipos, mobiliario y elementos de logística en transporte, entre otros.

Activos intangibles

Los activos intangibles son derechos y bienes que no tienen una presencia física, pero  tienen valor para la empresa. Estos activos incluyen patentes, marcas comerciales, derechos de autor, software, contratos y licencias. A diferencia de los activos tangibles, los activos intangibles no tienen un valor físico; sin embargo, generan ingresos y agregan valor a la empresa.

Ejemplos de activos no corrientes

Continuando con la clasificación y definición de los activos no corrientes, a continuación se presentan algunos ejemplos de este tipo de activos que son comunes en diferentes empresas:

Terrenos 

Se refiere a la propiedad de terreno y a sus espacios abiertos que se pueden utilizar para la construcción de nuevas instalaciones, como oficinas, centros de distribución, plantas de producción y demás. Por ejemplo, un terreno estratégicamente ubicado en una ciudad o en una zona industrial o un terreno que contenga recursos naturales valiosos.

Construcciones

Se refiere a edificios o estructuras que son propiedad de la empresa y se usan para la producción de bienes o la prestación de servicios, como fábricas, oficinas corporativas, almacenes y centros de distribución.

Maquinaria

Se refiere a equipos y maquinarias especializadas que se usan para la producción de bienes o la prestación de servicios. Incluye maquinaria pesada para la construcción, equipos de alta tecnología, maquinaria agrícola, entre otros.

Equipos y mobiliario 

Hace referencia a las herramientas y muebles que se utilizan para el funcionamiento de la empresa. Por ejemplo, computadoras y equipos de oficina, sistemas de seguridad, mobiliario de oficina y de producción.

Elementos de logística y transporte 

Este punto hace referencia a los vehículos y equipos usados para la distribución de bienes o servicios producidos por la empresa, como camiones de carga, aviones, barcos, trenes y otro tipo de equipos especializados para la logística y el transporte.

Importancia de una buena gestión del activo corriente y no corriente

La gestión adecuada del activo corriente y no corriente ayuda a garantizar el éxito y la supervivencia de cualquier tipo de empresa a largo plazo. A continuación se detallan algunas de las razones por las cuales es importante llevar a cabo una buena gestión de estos activos:

  • Optimización del capital de trabajo: una buena gestión del activo corriente permite a la empresa maximizar la utilización de sus recursos financieros a corto plazo, lo que se traduce en una mayor eficiencia y rentabilidad.
  • Mejora de la capacidad de financiamiento: el adecuado manejo del activo no corriente permite a la empresa contar con activos valiosos y estables que pueden ser usados como garantía para obtener financiamiento adicional de bancos u otras instituciones financieras.
  • Reducción de riesgos: una buena gestión del activo no corriente implica la realización de una adecuada planificación y evaluación de los riesgos a largo plazo, asociados con la adquisición,el mantenimiento y la disposición de estos.
  • incremento de la eficiencia operativa: la correcta gestión del activo corriente y no corriente mejora la eficiencia de la empresa en términos de producción, distribución y entrega de bienes y servicios, lo que significa una mayor satisfacción del cliente y mejoramiento de la competitividad en el mercado.

Conclusiones y recomendaciones 

Es fundamental destacar que la gestión adecuada de los activos corrientes y no corrientes es crucial para la estabilidad financiera de cualquier empresa. Es importante recordar que estas medidas no son fijas y deben ser monitoreadas regularmente para realizar los ajustes necesarios.

Los activos corrientes proporcionan liquidez inmediata para enfrentar las obligaciones a corto plazo, mientras que los activos no corrientes son una inversión a largo plazo que permite el crecimiento y la capacidad productiva de la empresa.

Una correcta gestión de los activos corrientes y no corrientes te ayudará a reducir los riesgos financieros y evitar pérdidas en ventas o generar costos innecesarios en reparaciones o reemplazos anticipados. Además, proporciona estabilidad financiera y genera oportunidades de crecimiento y expansión.

En conclusión, las empresas deben adoptar prácticas adecuadas para maximizar su potencial financiero y mantenerse en una posición sólida. Si deseas seguir expandiendo tus conocimientos en finanzas, contabilidad, negocios y Excel, lo invitamos a explorar nuestro blog de Excel Para Todos, donde encontrarás una variedad de temas relacionados, desde consejos y estrategias, hasta técnicas y herramientas útiles para tu vida laboral y personal.

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